El pasado miércoles 5 de noviembre, un señor llamado Alessandro Del Piero metió dos golazos en el estadio Santiago Bernabeu que supusieron la victoria de su equipo, la Juventus de Turín, y la consiguiente derrota del Real Madrid por cero goles a dos. El caso es que este mismo jugador fue el que, hace dos semanas, abrió con otro golazo el camino para la victoria de su equipo de nuevo frente al Real Madrid.Del Piero tiene 34 años, pero no los aparenta. Es cierto que ha podido perder algo de velocidad, la naturaleza nos afecta a todos, pero Del Piero ha sabido adaptarse bien a esa situación de merma física que nos impone la edad y ha mejorado aspectos de su juego para continuar siendo uno de los mejores delanteros de Europa. Frente al Madrid exhibió gran parte de su repertorio. En los dos partidos en los que se ha enfrentado a los blancos Alessandro ha marcado dos goles con disparos desde fuera del área (el último de ellos un golpeo con la zurda increíblemente fuerte) y un gol de falta, una suerte en la que se ha especializado hasta límites increíbles. Con golpeos de falta Del Piero ha salvado varios puntos a su equipo durante esta y la anterior temporada. En el gol de falta que marcó en el Bernabeu contó con la inestimable colaboración de Casillas y su barrera, pero este fallo no puede quitar mérito a Del Piero. Puede decirse sin miedo a la equivocación que Del Piero se ha convertido en el mejor lanzador de faltas de Europa (digo Europa porque en América está Riquelme).
Apodado Alessandro Magno, Del Piero es uno de esos pocos jugadores que ha permanecido fiel a unos colores durante toda su vida. Salvo un par de temporadas en sus inicios en el Calcio Padova de la Serie B italiana, la carrera de Del Piero a nivel de club ha transcurrido toda en el club juventino. Fue una de las pocas estrellas de los bianconeros que decidió permanecer en el club tras el escándalo de la compra de árbitros conocido como el "Moggigate". En la temporada que permaceció en la segunda italiana Del Piero se erigió como el máximo goleador de su equipo y de la categoría, y para demostrar que no había sido por haber competido en una categoría inferior, Del Piero repitió galardón el año pasado, pero esta vez siendo el capocannonieri de la Serie A.
El mayor mérito de Del Piero es que ha sabido evolucionar en su juego para no dejar de ser nunca un jugador imprevisible y muy resolutivo. Del Piero no ha perdido ilusión ni frescura en su juego, y es el pi
lar básico sobre el cual se sostiene hoy su equipo, una Juventus con mucho músculo pero poca calidad y creatividad en la plantilla. Del Piero es el jugador que pone ese toque diferente en el juego de su equipo. Casi todas las acciones ofensivas de la Juve pasan por sus pies, y es que Del Piero ha acabado demostrando a todos que aparte de ser un atacante muy creativo es también un gran jugador de equipo, como lo demuestran también la cantidad de asistencias de gol que reparte. El pasado miércoles Del Piero pintó su, de momento, última gran obra, pero no podemos dudar de que habrá muchas más. Es posible que estemos contemplando la recta final de uno de esos jugadores- leyenda del fútbol. Del Piero se ha ganado el respeto del fútbol, y si de algo podemos estar seguros es que cuando se vaya lo hará por la puerta grande, como el otro día en el Bernabeu.*Fuentes de las imágenes:

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