viernes, 7 de noviembre de 2008

La casa ha dejado de ser blanca

"Obama cambia el color de la historia". Así titulaba El Mundo su casi medio millón de ejemplares del pasado 4 de noviembre. En efecto, Barack Hussein Obama supone un hito en la historia de EEUU y, en virtud de lo que podríamos llamar "ley del remolque", de todo el mundo. La elección histórica del primer presidente estadounidense de color nos sitúa ante la pregunta: ¿Ha muerto el racismo?

Tom Bradley durante la campaña electoral de 1982
Fuente: The Atlantic, The Return Of The Bradley Effect?, 8 de enero de 2008

El año 1982, Tom Bradley (1917-1998), alcalde de Los Ángeles, de color, se presentó como candidato demócrata a Gobernador de California contra el republicano George Deukmejian, de raza blanca. La mayoría de las encuestas los días previos a la elección daban a Bradley una holgada ventaja. De hecho, algunos medios de comunicación dieron la victoria al partido demócrata basándose en sondeos a pie de urna. Algunos llegaron incluso más lejos: "Bradley Win Projected", así titulaba en sus primeras ediciones el San Francisco Chronicle .
Contra todo pronóstico, Bradley perdió las elecciones. A pesar de haber logrado un mayor número de votos el día de las elecciones, el candidato afroamericano fue derrotado por un estrecho margen atribuido al voto por correo.
Los llamados análisis post-electorales indicaron que hubo un porcentaje de votos de hombres blancos a favor de Bradley ligeramente inferior al estimado por las encuestas. Además, un número inesperado de indecisos terminó por votor a favor de Deukmejian. El influjo del factor racial en la decisión de voto se conoce desde entonces como "efecto Bradley".
Obama, fundadamente, temía volverse a casa como Bradley, con el brindis hecho; por eso no detuvo el crescendo mediático de su campaña hasta el mismo día de las elecciones. Trabajó su imagen como ningun candidato lo había hecho hasta entonces, se labró con discursos más o menos demagógicos un fructífero humus de votantes que finalmente le alquiló la Casa Blanca por cuatro años. El tiempo nos dirá si el alquiler se renueva y si éste significa la muerte del racismo. De momento, por decirlo de un modo simple, parece que la televisión ha podido con el racismo.

1 comentario:

José Antonio Calvo dijo...

Hello. Miquel. El título es buenísismo: The White House ahora es The Black House. Com te cundieron las lecciones de CIE II sobre "Ars titulandi". ¡Feliz Navidad!