miércoles, 26 de noviembre de 2008

Vuelve el ascensor.

La temporada 74/75 supuso el nacimiento de un equipo que, a la gran mayoría de los aficionados celtistas, nos suena. Es el equipo ascensor. Desde esa temporada y hasta el año 87 el Celta de Vigo no pasó más de dos campañas seguidas en la misma categoría. Casi todo fueron ascensos y descensos y muy pocas permanencias, lo que resulta durísimo para un equipo, ya que cada cambio de categoría suele traer consigo una remodelación bastante profunda de la plantilla. Tras varios esfuerzos el Celta parecía haberse consolidado como equipo de primera y la permanencia había dejado de ser un problema. Las miras estaban ya más arriba. El Celta se fue haciendo un fijo entre los primeros seis clasificados de la Liga y llegó a disputar sin éxito alguna final de Copa del Rey.

Fue a partir del año 87 cuando, no sin esfuerzos, el por aquel entonces presidente del club, el señor Rivadulla, quiso hacer un importante esfuerzo por acabar con la maldición del ascensor y a fe que lo consiguió. Desde entonces y hasta la temporada 2006/2007, el Celta permaneció en primera a excepción de las temporadas 90/91 y 91/92. La mejora había sido ostensible. En el plano extradeportivo, el período que transcurre desde el 87 hasta el 90 es bastante negro para el conjunto olívico, y más en concreto el año 88, en el que fue asesinado el ex jugador Quinocho (al que actualmente se le rinde un homenaje con un torneo veraniego disputado en Balaídos), y en el que, tras un desastroso accidente automovilístico, el jugador celeste Alvelo (lucense de nacimiento y vigués de corazón) tuvo que abandonar el fútbol. Fueron dos acontecimientos ciertamente desastrosos para el Celta, que tardó en recuperarse.

Tras el ascenso del año 92 el equipo fue crecieno progresivamente hasta culminar en la temporada 05/06 con la clasificación para la Liga de Campeones tras derrotar a la Real Sociedad en Balaídos. Sin embargo, lo que parecía que era el asentamiento final en la élite no fue si no la vuelta a las andadas de un equipo al que quizás la máxima competición a nivel de clubes le cegó por momentos. La temporada 06/07 no será bien recordada en Vigo, ya que supuso la vuelta al infierno de un equipo y una afición que se habían acostumbrado (quizás demasiado) a los lujos. Sólo tuvo que pasar una temporada en segunda el Celta, y la temporada siguiente al ascenso supuso de nuevo la vuelta a Europa vía Uefa. Y se repitió la historia. El Celta contaba con una gran plantilla (Baiano, Nené, Ángel, Gustavo López, Lequi...) pero comenzó y terminó la temporada como un equipo condenado al descenso. Incomprensible. Y así siguen las cosas.

El Celta del año pasado fue una calamidad tanto en lo deportivo como fuera del campo. Tuvo hasta tres entrenadores y el ambiente del vestuario parecía ser ciertamente asfixiante, con gente que, la verdad, no pegaba ni con cola en el club. Quizás ese ha sido el problema mucho tiempo, que en vez de confiar en gente que siente los colores del Celta, chicos de la buena cantera como Dani Ábalo, Oubiña, Vila,etc., y gente que es capaz de transmitir seriedad y profesionalidad, los dirigentes se han dedicado a traer a jugadores de calidad a los que interesa más un buen talonario que otra cosa. Es hora de replantearse muchas cosas en el fútbol. La actual temporada pinta mucho mejor que la anterior (no es difícil). Si bien el Celta empezó fatal, poco a poco Murcia ha ido haciendo su trabajo y elaborando un bloque cada vez más sólido. Se ha confiado en buenos y comprometidos jugadores que había en la plantilla y se ha traído a gente de calidad y veteranos para dar solidez al bloque y soltura al ataque.
En las incorporaciones destaca sobre todo Trashorras, un chaval de la tierra que proviene de Las Palmas tras haber pasado por las canteras de Barça y Madrid. No están nada mal tampoco los fichajes de Dinei, Ghilas en ataque y Fajardo y Noguerol en defensa. No estaría de más que Pepe Murcia fuera dando progresivamente más minutos a chavales de la cantera con proyección, ya que, como demostró la buena temporada del filial el año pasado, la cantera del Celta tiene una salud bastante notable. En los chavales destacan sobre todo Ábalo y Michu. Y falta Oubiña. Esperemos que el año que viene podamos estar hablando de que se está empezando a enterrar este nuevo ascensor.
Por último me gustaría mandar mi pésame al señor presidente Mouriño, que hace poco perdió a su hijo Juan Mouriño en un accidente en avioneta en México. Juan Mouriño era el ministro de Gobernación de México. Descanse en paz.

¡Hala Celta!



*Bibliografía:






*Fuente de las imágenes:
Si queréis ampliar información sobre el Celta podéis visitar las páginas que he puesto en la bibliografía. Hay también otros buenos sitios: celestes.org, delcelta.com, fundacioncelta.com, etc. Si lo que queréis es ver los resúmenes y los goles del Celta, el mejor sitio al que podéis ir es, con diferencia, http://halacelta.wordpress.com/. También podéis meteros en Youtube y buscar el perfil de un usuario llamado javicelta. Que lo disfrutéis.



2 comentarios:

Javi dijo...

Gracias por el artículo. Me ha ayudado mucho, de verdad. En toda la red no he encontrado una información tan detallada y perfecta del Celta. Mi vida ha cambiado. Sigue así!
Gracias de nuevo

José Antonio Calvo dijo...

El Celta, ¿es un equipo de balonpié o una marca comercial que es la leche? Tampoco entiendo el concepto "ascensor". ¿Podría explicármelo? Me ha emocionado la pasión con la que escribe acerca de política. ¿De política?